Entre las tareas más importantes del servicio de conservación que realizamos en Mantén están los factores preventivos ante una climatología adversa.
Son actuaciones que se desarrollan antes, durante y después de eventuales incidencias meteorológicas.
Empiezan con la monitorización y notificación de las previsiones de los distintos servicios en los días previos.
Siguiendo los protocolos establecidos para los distintos grados de alertas, tomamos medidas para sensibilizar y advertir o, en ocasiones, restringir el uso de los parques públicos cuando la situación lo exige. Una labor de sensibilización que se refleja en el precintado de las zonas y que va acompañado de las correspondientes notas informativas.
Y cuando se producen incidencias debido a factores meteorológicos, revisamos, valoramos y notificamos las distintas circunstancias de riesgo o daños.
Las actuaciones consiguientes van desde la retirada de arbolado caído a la restauración de las especies afectadas, tras el análisis previo de su situación.
Una labor que realizamos apoyados por una flota de maquinaria y vehículos equipados para trabajos en altura, grúas para retirada de restos vegetales, y equipos de personal dedicado a estas tareas específicas.